COMPLIANCE ADUANERO

Como en todas las actividades humanas, desde las más sencillas a las más elaboradas, prevalece un orden en su desarrollo y aplicación, de lo simple a lo complejo.

En el cumplimiento Aduanero (Compliance Aduanero), la mercancía es la base fundamental por lo cual su descripción integral permitirá, de acuerdo con la Organización Mundial de Aduanas (OMA), no solo su Calificación o Descripción en el marco de la Merceología, sino también la Clasificación Arancelaria dentro del Sistema Armonizado de las Mercancías.

Todos los países miembros toman de la OMA los primeros 4 dígitos de la clasificación de los productos de manera que, a la salida o exportación de un lugar, la identificación de estos a la importación en otro país no solo reciba el mismo tratamiento, clasificación y calificación, sino la descripción semejante a la del lugar de origen, aplicando la Normatividad y Tratamientos semejantes en ambos lugares de envío y recepción.

Los siguientes 4 dígitos de la Clasificación Arancelaria permitirán que, en cada zona o país se puedan determinar los requisitos o regulaciones que debe cumplir la referida mercancía a la importación o exportación y así mismo indicar dentro de los 2 últimos dígitos de referencia, el arancel de entrada o de salida que cada país impondrá a esos productos, dependiendo del país en cada caso y de su situación económica para gravar con un porcentaje la importación o exportación, considerando adicionalmente si la mercancía se encuentra o no integrada dentro de un Tratado o Acuerdo de Negociación, verificando si tienen un trato preferencial en la zona, variando del “0” al “100” de impuestos, más el cumplimiento de las Normas Internacionales o las que determine el país.

COMPLIANCE ADUANERO 1

Las Agencias Aduanales coadyuvan con las empresas comerciales o industriales a la revisión previa de sus artículos para calificar y clasificar cada uno de los productos terminados, partes o piezas sueltas, así como sus refacciones, determinando los programas en los cuales pueden calificar, de exportación o importación temporales o definitivos, permisos, oficios, cuotas o regulaciones y todo lo que requerirá cada producto en el “Plan de Importación o Exportación”, con la finalidad y el solo objetivo de evitar problemas, verificándolos tanto con muestras físicas como catálogos, identificando su uso o destino, de tal suerte que no encuentre limitantes o barreras en el proceso de internación a otro páis.

Los controles de estas operaciones los llevarán tanto las empresas dueñas de los productos, como las citadas agencias de conformidad con lo señalado por Las Leyes y Reglamentos de Comercio Exterior y el Código Fiscal de la Federación.

Por lo anterior, si piensa usted incursionar en el ancho mundo del comercio exterior, ya sea importando y/o exportando mercancías, requiere de hacer una correcta planeación, administración y control de sus procesos, conociendo, entendiendo y gestionando las regulaciones y leyes aplicables, tanto del país emisor como del receptor. Esto le evitará sinsabores en sus operaciones, amén de las demoras, almacenajes y multas o infracciones en las que pudiera incurrir, lo anterior por no haber contemplado todos los elementos y pasos que conlleva en un marco legal y regulado a nivel mundial. Por ello, antes de buscar incluso proveedores o clientes para sus productos, hágase de un buen consultor especialista en Comercio Exterior y Aduanas que le pueda asesorar sobre sus proyectos específicos y las necesidades emergentes.

Se ahorrará mucho tiempo y costos por tener que llevar a cabo trámites o gestiones adicionales.


Mayra Mendoza

ITT Consultores

La gratitud forma un sendero llamado felicidad

La palabra que es conocida como la que cuenta con el mayor poder energético en cualquier cultura y en cualquier idioma es “GRACIAS”. Cuando se vibra desde la conciencia puede acompañar cualquier camino anhelado. 

Agradecer constantemente crea una esfera magnética en tu aura, lo que genera una paz radiante y perfecta, un estado de felicidad que emana desde el centro de tu ser y se expande a tu entorno y a todo el universo.

De alguna manera es natural agradecer sobre temas positivos, desde situaciones materiales hasta las experiencias mas básicas o espirituales: “logré la promoción que buscaba en el trabajo”, “encontré dinero en mi pantalón lavado”, “me levanté esta mañana y respiré” …

Pero, ¿que sucede cuando se presentan situaciones en las que, si dependiera de ti no hubieses elegido?… ¿por qué la gratitud entonces? La respuesta es porque, lo creamos o, no lo entendamos de primera, todo cambio se da para alcanzar un bien mayor, con el cual, y a través de la gratitud, se está entonces en presencia de la perfección, y sucede tan solo porque así es como corresponde con el universo.

Viviendo desde la sabiduría del corazón y no de la mente todo se ve hermoso y milagroso, puedes hacer de la peor experiencia, lo mejor que ha pasado en tu vida.

Es muy importante vivir agradecido con todas y cada una de nuestras experiencias, porque esta comprobado que la felicidad no es un destino, sino que se encuentra dentro del camino mismo, es parte del viaje.

Ejercicio de gratitud:

La gratitud forma un sendero llamado felicidad 2

Consigue una piedra que quepa dentro de tu mano… puede ser una pequeña piedra de río, puedes incluso pintar en ella con un plumón la palabra gracias, le llamaremos “la piedra milagrosa”. Cada mañana y cada noche toma tu piedra milagrosa y con la mano cerrada pensaras en las vivencias de ese día repitiendo esta oración:

Agradezco por lo que tengo y por lo que no tengo

Agradezco por lo que soy y por lo que no soy

Agradezco por lo que pasa y lo que no pasa

Teniendo la certeza de que así es PERFECTO

NAMASTE


El artículo fue escrito por Rosario Cuahonte

Ventas corporativas

Sadhu Ashtan

La conciencia del entorno como medida de prevención de contagios

En el escenario actual de la pandemia causada por el virus del SARS-CoV-2 y de las dificultades que los gobiernos a nivel mundial y la sociedad en general hemos tenido para atacarlo, acotarlo y contrarrestarlo, nos ocupa, a nivel personal, familiar o grupal, implementar medidas que ayuden a mitigar y reducir los riesgos de contagio.

Si bien el virus nos ha obligado a replantear todas las costumbres, hábitos y acciones que hasta antes de la pandemia tuvimos, por el nivel de riesgo que representa, el número tan alto de contagios y decesos, también es cierto que mitigar el riesgo tampoco está fuera de nuestro alcance.

Y el comentario no sugiere ser irresponsable o ligero ante la delicada situación que atravesamos, al contrario, lo que busca es crear consciencia plena de que tenemos el poder de reducir el riesgo que dicha situación implica, en otras palabras, está más a nuestro alcance de lo que podemos imaginar.

Entendiendo que la forma más común de contraer la enfermedad del COVID-19 es por la vía de la boca, ojos o nariz, al contacto con las manos y de que a pesar del uso adecuado de los equipos de protección personal (EPP), tampoco garantizan eliminar en su totalidad el riesgo de contagio, es el conjunto de medidas de mitigación la que nos acerca lo más posible a evitarlos. Por lo tanto, consideremos un recurso adicional para este fin: la conciencia de nuestro entorno.

Partiendo de lo señalado por la OMS, el ser humano en promedio se toca la cara más de 500 veces por día, por lo cual, debemos estar muy atentos a lo que hacemos todo el tiempo, no podemos seguir “haciendo las cosas con el piloto automático”. Y la razón de esto es muy sencilla, debemos tener en cuenta que el virus permanece activo durante periodos de tiempo relativamente largos sin importar el tipo de superficie en la que se encuentre, si la tocamos y después nos las llevamos a la cara, aumentamos el riesgo de contraer esta enfermedad biológico-infecciosa.

La conciencia del entorno como medida de prevención de contagios 3

Tener conciencia de nuestro entorno, de lo que hacemos, lo que tocamos, lo que no debemos de tocarnos (la cara), reduce drásticamente esos riesgos. Porque los equipos de protección personal no los utilizamos todo el tiempo.

Así que, tomando esto en consideración, y que el conjunto de hábitos es lo que nos ayudará a reducir los contagios, dejemos por ahora cuatro de ellos, y los que pongamos en práctica la mayor cantidad de veces en el día, sin importar el lugar donde nos encontremos.

  • Uso de cubrebocas y/o equipo de protección personal al estar en lugares públicos.
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  • Mantener el distanciamiento social recomendado (de al menos 1.5 metros entre cada persona).
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  • Lavarse las manos tantas veces como sea posible durante el día. Especialmente si salimos de casa o de nuestros centros de trabajo.
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  • Tener una mayor conciencia de nuestro entorno, de lo que tocamos y evitar recargarnos en cualquier lugar del que no tengamos la certeza de que está limpio y desinfectado.
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Debemos cuidarnos y cuidar a todo nuestro entorno, ya sea familiar, laboral o de cualquier otro tipo. En todos nosotros está que podamos salir lo mejor librados de esta crisis.


Alejandro Jiménez

Trazos Creativos